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Hoy he asistido a la charla de Jordi Segarra en el Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada (CEJFE), con el título la "Nuevas formas de comunicación institucional".
Os adjunto un resumen:

1. La tecnología es solo una herramienta
La red, Internet, los teléfonos móviles, los iPhones, las nuevas aplicaciones ... están al servicio de la estrategia y del mensaje. Nunca tiene que ser al revés. A estas herramientas todos podemos acceder, ya que están a nuestro alcance, pero no lo utilizaremos igual. Segarra ha hecho el símil del barça y Messi. Por mucho que nos vistamos de azulgranas y salgamos al Camp Nou, nunca haríamos lo mismo que hace él.
Internet es lo mismo. Hay que saber aprovechar estas herramientas para enviar un mensaje al target correspondiente.

2. Investiga y continúa investigando
Hay que conocer al electorado, los targets, el terreno de juego y a ti mismo.
Es muy importante el microtargeting. En la actualidad la política ya no es local, es ya personal.
Hay diferentes maneras de hacerlo:
- buzzmonitoring: analizar las conversaciones en la red
- redes sociales segmentadas y especializadas
- datamining: excelentes bases de datos
- implantación territorial offline: a través de líderes locales, abrir delegaciones, aquí importa la confianza en que tienes con quien te da el mensaje.

3. El copiar/pegar no funciona
Que la campaña de Obama en la red fuera bien no significa que vaya bien en cualquier lugar.

4. Diálogo/conversación en lugar de monólogo
Las campañas actuales se centran en una conversación. Hay que generar información pero hay que democratizar esta información que se da, mediante informar a todos los miembros de la organización: revistas internas, correos electrónicos, webs ...
También se tiene que generar debate a través de charlas, coloquios abiertos, conversaciones intra organizaciones y hacia fuera, grupos de trabajo ... Hace falta que quien participe sienta que forma parte de la organización.

5. All politics is personal
Siempre había un emisor y un receptor. En la actualidad ya no es así.
La facilidad en el uso de estas herramientas hace que todo el mundo esté conectado, y que sea necesario personalizar al máximo. Toda la política es individualmente segmentable, y con más segmentación a más público llegaremos.
Aun así, no debemos olvidar que estamos en un proceso de hibridación de medios. La TV sigue dominando y lo seguirá haciendo hasta que la sociedad continúe evolucionando, con la expansión generacional y geográfica del 2.0.

6. Volver a los clásicos
Los spots tienen que ser simples y rápidos, en múltiples formatos. Cada vez más vamos hacia equipos de campaña de respuesta rápida. ¡Hace falta poder hacer un spot en 24 horas!!, con el tema punzante del día, que se pueda viralitzar. En este caso, Segarra nos ha puesto el ejemplo del vídeo de Maverick de John McCain. 24 horas después de salir el vídeo, salió un vídeo demócrata atacando el vídeo anterior.
Para la campaña, el puerta a puerta es todavía la mejor herramienta de comunicación personal. Y es importante que se haga con voluntarios, no con trabajadores pagados. En las últimas elecciones norteamericanas, un 26% de personas recibió visitas o llamadas directas a su casa de simpatizantes de Obama. De Mcain sólo un 18%.

7. Déjalo fluir
Los responsables no pueden controlarlo todo, lo que se dice o lo que se hace en la red. Hace falta soltarlo y aprovecharlo cuando puede ser aprovechable por parte del partido. Un buen ejemplo, y muy actual, es el vídeo "The massachussettes miracle". Hoy hay elecciones a senador por Massachussetts. Siempre han ganado los demócratas, pero este vídeo puede hacer cambiar las cosas:



8. Sin emoción no hay reacción
En política la emoción siempre gana a la razón. No ganan los programas. Si un candidato te hace sentir resonancia emocional hacia él, también te hace sentir disonancia emocional hacia los otros.
Hay muchas maneras de apelar a las emociones, las no tan conocidas son:
- Anuncios negativos
- Llamadas telefónicas (de grabaciones) haciéndose pasar por demócratas mientras ves la superbowl por la televisión
- puerta a puerta de travestis haciéndose pasar por solicitantes de voto demócrata en barrios conservadores
- Anuncios subliminales (como el anuncio republicano que cuando aparece Al Gore sale sobreimpresionado uno segundo la palabra "RATS").

En resumidas cuentas, si antes hablábamos de esfera pública ahora tenemos que hablar de espora pública. Las reglas han cambiado. Es la red la que lo ha hecho cambiar. Ahora, la política es conectar con personas, y que éstas conecten con sus contactos, y éstos con los suyos ...
No se tiene que convencer sino movilizar.


Ha sido una charla interesante. En realidad no ha hablado mucho de comunicación institucional y sí mucho de comunicación política, pero a mí ya me está bien;).
El próximo 9 de marzo la siguiente charla en las sesiones web del CEJFE: El liderazgo institucional en la red, de Antoni Gutiérrez-Rubí.

Leo en Factual un pequeño (al menos por ahora) problema con Obama. Una foto oficial de la Casa Blanca ha desatado un pequeño terremoto entre blogueros. ¿Es Obama condescendiente con un blanco como Biden? ¿Qué dice su lenguaje corporal? ¿O es todo puro racismo? Hay quien no lo entiende.


El canal en Flickr de la Casa Blanca permite ver el día a día del presidente Obama, de sus actividades, de alguna imagen familiar, de sus reuniones... Seguramente hay ya miles en el casi año que Obama dirige Estados Unidos. Y este es un gran ejemplo de transparencia. Jamás ningún presidente lo había hecho y había dejado a la luz pública sus actividades, y menos en una imagen. Y éste también puede ser un problema, ya que esos miles de fotos son escudriñadas por también miles de opositores, buscando cualquier cosa para atacar. Cada político puede elegir, si quiere dar una total transparencia a su gestión y si además quiere hacer partícipe a la ciudadanía (y a los medios de comunicación) de lo que hace, o si por el contrario prefiere no informar o dejar que solo lo hagan los medios de comunicación por miedo a algún fallo.

Dudo mucho que en esa foto Obama sea condescendiente con Biden. Es una imagen, dentro de un álbum, de fotos tomadas el 16 de diciembre. Tal vez deberían haber escogido otra foto, pero mostrar ésta también demuestra transparencia en el sentido de dejar libre la elección al fotógrafo (otra cosa es que se les haya pasado).

No es la primera "crisis" por una fotografía aparecida en el Flickr de la Casa Blanca. En junio de este mismo año, grupos de israelíes se enfurecieron por esta otra imagen de Obama hablando por teléfono con Benjamin Netanyahu, por lo que consideraron una falta de respeto.

El pasado 17 de diciembre realizamos el IV Beers&Politics, con el título "El Candidato ante los medios, Telegenia e imagen personal y política", con Yuri Morejón como "estrella" invitada, que nos habló de la imagen de los políticos y sobre como mejorarla.
Para los que no pudieron venir, os adjunto un resumen:

No basta con hacerlo bien, hay que saber comunicarlo. La clave pasa por la gestión de la percepción. La gestión de la imagen de un político no es solo elegir que corbata le sienta mejor o que comunicación no verbal es la adecuada. Esto es importante, por supuesto, pero no lo es todo. La imagen es muchísimo más que eso.

Partimos de una base en la actualidad, y es la desafección. Los políticos son considerados ya el 4º problema según los españoles, por encima incluso del terrorismo. Hay una falta de cercanía con los problemas e inquietudes de los ciudadanos. Y ello es debido especialmente a la mala comunicación:
- Mensaje difuso, incoherente, enrevesado e improvisado
- Formato y lenguaje equivocados. Como cuando actúan unidireccionalmente en su relación con los internautas
- No responden o ni siquiera conceden preguntas a los periodistas (cada vez más son comparecencias y no entrevistas)

La falta de credibilidad es una constante: no cumplen sus promesas, estallan escándalos de corrupción y por si fuera poco el contexto es el de una grave crisis económica. La credibilidad genera confianza, y sin confianza no hay amistad, no hay amor, no hay cliente… y tampoco hay voto.
¿Cómo crear una buena imagen?
1. No hay buena imagen, sin buen mensaje
- La imagen nunca ha de robar protagonismo al mensaje (proyecto, programa, discurso), sino acompañarlo, complementarlo, reforzarlo o simplificarlo. En definitiva, perfeccionarlo.
- La imagen ayudará a vender o comunicar mejor lo que queremos. Hacerlo más comprensible, más necesario, más creíble, más atractivo…
- Ser consciente de la primacía de la televisión y de los contenidos audiovisuales en Internet.

2. Humanizar a los políticos
- Ante los medios se necesita escenografía. Ante los ciudadanos se necesita mensaje.
- En política cada gesto, cada fotografía… comunica. Hoy en día la imagen es el mensaje y, prácticamente, la noticia. Por encima de un texto, de un titular, siempre será la instantánea la que quedará en nuestra retina. Un buen ejemplo son los diarios gratuitos, que la gente lee en 10 o 20 minutos cada mañana. En ellos prima la imagen al texto, y eso es lo que ven los lectores.
- No perder de vista la photo-opportunity, sin olvidar que en comunicación… todo tiene que estar tan bien preparado que parezca improvisado.


3. Identificación con el elector
- La comunicación tiene mucho de sentido común, de intuición… y de investigación.
- Hay que realizar un diferencial semántico que mida a nuestro candidato en términos de capacidad, honradez, trayectoria, humor, fe, origen familiar, oratoria, sinceridad, credibilidad, empatía, etc. nos dará pistas para posicionarlo como un candidato cercano a lo que busca el electorado.
- Un asesor de comunicación no puede pretender cambiar la personalidad del propio político por adecuarla a una imagen prototípica.
- De lo que se trata de potenciar las fortalezas y minimizar las debilidades.

4. Diseñar la imagen deseada ¿Qué atributos queremos transmitir?
- Humanizar al candidato, buscando la identificación
- Simplificar el mensaje, persiguiendo la comprensión y recuerdo
- Orientarse hacia los medios: posicionamiento y difusión

5. Entrenar, proyectar y perfeccionar la imagen
- Entrenamiento audiovisual para dar buenas imágenes y buenos mensajes. Eso hace al político más próximo, más creíble, más seguro y más atractivo.
Y todo ello genera más confianza.

Los políticos también deben entrenarse, para comunicar mejor, colocar sus mensajes en los medios, hacer más atractivos los discursos, salir más convincente en TV... y en definitiva... para que le conozcan más.

Muchas gracias a Yuri por la charla. Un placer tenerle por Barcelona.

El pasado martes fui a escuchar una ponencia de Guillem López Bonafont sobre "Qué significa ser de izquierdas", en el casal de ERC-Gracia.

En ella, Marc Marsal explicó cómo el partido se había adaptado al concepto de izquierdas en cada momento de su historia, y analizó los cambios dentro de cada periodo, haciendo una mirada histórica a la ideología de izquierdas de ERC y a su desarrollo desde 1931 hasta hoy. Guillem, por su parte, desarrolló la tesis del cambio en la izquierda actual y del futuro y dejó muchas "perlas" que quería compartir aquí.

Uno de los puntos importantes de su ponencia fueron los nuevos retos a los que se tienen que enfrentar los movimientos de izquierdas. Si no se entienden estos retos y esta nueva situación, el movimiento de izquierdas (y seguramente cualquier movimiento político) está condenado a decrecer:

1. Todos los países que tradicionalmente han creado el estado del bienestar o han sido conocidos tradicionalmente por sus movimientos de izquierdas, ahora son gobernados por partidos de derechas (Francia, Italia, Alemania, Reino Unido (seguramente en breve) ... hecho que indica que la izquierda está en crisis en Europa, sin que eso haya supuesto grandes cambios a nivel legislativo. Han variado las políticas de gobierno, sí, pero no ha sido exagerado, y normalmente no han tumbado leyes que hicieron los partidos de izquierda cuando gobernaban anteriormente.

2. La era micro. Una aportación muy interesante, que se puede dividir en la vertiente temporal y en la vertiente territorial: en la vertiente temporal, la sociedad actual y todas las corrientes de opinión se desarrollan de una forma muy diferente a la que conocíamos hasta ahora y que se estructura en torno al concepto de inmediatez. Internet establece unas nuevas reglas del juego en las cuales el conocimiento es accesible a todo el mundo y de forma gratuita y en el que se fomenta la conexión de todos sus usuarios (social web) eliminando por completo las barreras territoriales. En la vertiente territorial, cada vez nos interesamos menos por cuestiones internacionales y más por cuestiones de gran proximidad territorial y que nos moviliza más. Ejemplos son los casos de NIMBY, como la movilización para evitar una narcosala en la Vall d'Hebron o que el AVE no pase cerca de la Sagrada Familia. Eso es lo qué Norberto Bobbio llamaba identidades de resistencia. Aparecen nuevos conceptos como como el Microvoluntariado o el microtargeting que no hacen más que poner énfasis a esta organización basada en la microsegmentación del tiempo, en microcausas territoriales y temporales y en base a tareas y funciones cada vez más acotadas.
Además, cada vez más, partidos de izquierdas abanderan movimientos que llevan como nombres: anti-, preservamos, salvamos, no ... que es lingüística más bien conservadora y no progresista.

3. Desafección política. La historia muestra que son los partidos de izquierdas los que más notan (en votos) la crítica a los partidos y a los políticos.

4. Hemos pasado de la concepción Top-Down a la aproximación Bottom-Up. La sociedad actual entiende que los pequeños cambios son poderosos, que si se moviliza y coopera con otros activistas puede cambiar las cosas y tener visibilidad.

5. ¿Existe todavía la lucha de clases? En la actualidad la conciencia de clase ha desaparecido en gran medida. Eso puede haber cambiado el sistema de valores de la izquierda.

6. Los valores post-materialistas están ahora presentes en la sociedad actual, en contraposición con los valores materialistas que caracterizaban los movimientos de izquierdas de mediados del siglo XX los cuales centraban su razón de ser en la redistribución económica. Un ejemplo son los últimos temas de interés general en Cataluña y en España: matrimonios gays, movimiento independentista, religiosidad vs. laicidad, inmigración, la igualdad de género, la reforma del impuesto de sucesiones, la ley antitaurina, y la energía nuclear. Sólo uno de estos temas (ley de sucesiones) es materialista. Si ganan los valores postmaterialistas es que no se hace énfasis en la desigualdad social, por lo que el "ser" de la izquierda deja de estar tan claro.

Guillem también nos habló de lo que para él será el futuro de la izquierda. Un futuro en el que se tienen que cambiar las cosas y los partidos (de izquierda) deben adaptarse a la nueva sociedad.
Las nuevas tecnologías y la cultura 2.0 traen valores de transparencia, colaboración, participación, Bottom-Up, inmediatez, co-responsabilidad ... son valores que tienen que ser adoptados por la izquierda actual. Evolucionamos hacia una nueva concepción de partidos de masas donde el rol de los partidos será el de aglutinadores, coordinadores y dinamizadores de micromovimientos de grassroots (de bases) transpartidistas (de dentro y fuera de la organización).
Eso representa un gran cambio en las estructuras actuales: aunque las oligarquías de partido continuarán, la estructura propia del partido será menor. Ya no habrá militancia como tal, pero sí que se extenderá la red de relaciones a muchos más sectores de la sociedad.
El objetivo pasará por el análisis de los temas clave y la gestión de las relaciones con los grupos de presión con los cuales será necesario cooperar para poder definir y aplicar las políticas públicas.

Finalmente, Guillem aconseja a ERC un cambio: "Si con Àngel Colom ERC era la C, con Carod-Rovira pasó a ser la E, el futuro tendrá que ser la R. Hoy el republicanismo es la corriente que encaja mejor en una sociedad con valores participativos, cooperativos y postmaterialistas, ya que busca la construcción común de la RES PÚBLICA y de los elementos identitarios que la definen. En la era de Internet ya no existe una verdad absoluta ni la figura de los expertos que abogan por formas de estado tecnocráticas. Hoy en día es importante abandonar la concepción schumpeteriana de menosprecio a las masas para empezar a confiar en el pueblo a la hora de definir un bien común".

En resumidas cuentas, muy interesante la charla. ¡Gracias a Jordi Vilanova por invitarme!

El efecto Bandwagon

El Efecto Bandwagon, también conocido como el efecto de arrastre, es la observación de que a menudo las personas hacen y creen ciertas cosas fundándose en el hecho de que muchas otras personas hacen y creen en esas mismas cosas. El efecto es peyorativamente llamado comportamiento gregario, particularmente cuando es aplicado a los adolescentes. Las personas tienden a seguir a la multitud sin examinar los méritos de una cosa en particular.

En política, el efecto Bandwagon significa que algunas personas votan por aquellos candidatos o partidos que es probable que resulten ganadores (o que son proclamados como tales por los medios de comunicación), esperando estar en el 'lado ganador' al final.
Me ha parecido muy interesante la historia del término bandwagon, que me ha recordado un post de Daniel Eskibel, un experto en psicología política. Bandwagon se traduce como el carro que lleva una banda en un desfile. En la campaña norteamericana de 1848, Dan Rice, un afamado cómico y payaso, quiso ayudar a la campaña de Zachary Taylor (del partido Whig), y del que era miembro. Taylor ganó, sin ser favorito y sin haber nunca ejercido un cargo público y fue el 12º presidente de Estados Unidos, y Dan Rice tuvo bastante que ver.

Como explica perfectamente Eskibel, Dan Rice tenía su propio carro de música (bandwagon) y se le ocurrió usarlo en la campaña electoral de Taylor para atraer la atención de la gente con la música. A medida que avanzaba la campaña electoral, más y más popular se volvía el bandwagon. Encima del mismo, además de la banda musical, iba el candidato a Presidente y su entorno político más cercano. Pero cuánto más popular era el bandwagon del candidato Zachary Taylor, más dirigentes políticos se subían al mismo y lo acompañaban. Cada vez más. Y la gente se divertía observando cada día qué nuevo dirigente se subía al bandwagon.

Años más tarde, los bandwagons eran pieza ineludible de toda campaña electoral en Estados Unidos. Y se popularizó la frase "subirse al carro" para describir la actitud de quienes solo buscan asociarse con el éxito de otros más allá de sus propias convicciones.
Pero como Eskibel dice: "No es que simplemente piensen que van a votar al candidato A porque A seguramente será el ganador. Es más bien un estado de ánimo colectivo, un impulso ancestral que parece venir desde el fondo más primitivo de nuestro cerebro. Ese impulso a seguir a la manada, a dejarnos arrastrar por ella, a dejarnos llevar. El cerebro humano ha desarrollado magníficas habilidades [...] pero todo ese desarrollo se ha hecho conservando intacto el cerebro animal que le subyace. Incluyendo aquel comportamiento de manada que en oscuros tiempos prehistóricos seguramente fue vital para sobrevivir en un entorno hostil y peligroso. En campañas electorales, el efecto bandwagon opera sobre la parte menos informada del electorado y con menores definiciones partidarias e ideológicas. Pero opera. Lo hace sobre un porcentaje a veces mayor y a veces menor del electorado. Pero opera. Por eso muchas campañas electorales buscan provocar ese efecto bandwagon.".

Por ello es tan importante a veces para los partidos ir bien en las encuestas, para aparecer como potenciales ganadores y envolverse de ese "halo" de positivismo.

Sería interesante pensar si este efecto Bandwagon se puede extrapolar a la red. Es obvio que antes las campañas políticas tenían lugar especialmente durante el período electoral. Sin embargo, en la actualidad el período electoral dura de elección a elección, en un estado casi constante de campaña permanente. Esa campaña permanente tiene visibilidad en la televisión y en los diarios, pero también en la red.

Día a día, vemos como la gente participa en política de la manera más simple, a través de un click de ratón. Se puede hacer política en Facebook (aunque seguramente gente a la que la política no le interesa ni ha pensado que la hace), mediante sus votos a notas de otras personas (me gusta), compartiendo esa nota con sus amigos, haciéndose admirador de según qué páginas, con las causas... También en Twitter, haciendo un retweet de alguna frase que tenga que ver con la política, o participando en algunas conversaciones o discusiones a favor o en contra de algunas opciones políticas. En youtube, reenviando o compartiendo algún vídeo gracioso a favor o en contra de algún partido o político...
También en lo que leemos que hacen nuestros amigos/conocidos en las redes sociales, comentarios, eventos, enlaces, ... que tienen que ver con un partido u otro.

Todas esas acciones, no una en sí, sino todas a la vez, de mucha gente diferente, también puede, tal vez, hacer que la gente note algo en el ambiente, más visibilidad de un partido que de otro, más acciones, más "apoyos" recibidos en la red a cierto grupo. La red como multiplicador de acciones, las cuales leemos, vemos, que no miramos tal vez o que solo miramos en diagonal, pero que están ahí, que se notan y que tal vez puedan hacernos pensar que ese partido está en el carro ganador, sencillamente porque le vemos mucha más visibilidad allá donde nos movemos más (en la red), y por tanto mucha más presencia a nuestro alrededor.
No conozco ningún estudio al respecto, así que solo puedo preguntarme si esta reflexión puede ser cierta.

Y, repitiendo la frase del post de Eskibel... Y aquella música de 1848 aún sigue sonando.

Nace la SCCIEP

La pasada semana empezó a rodar la Societat Catalana de Comunicació i Estratègia Polítiques (SCCIEP), presidida por Toni Aira.

En Catalunya hay un alto interés profesional por la comunicación política y electoral. La SCCIEP quiere ser el catalizador de una parte importante de los profesionales y del talento que se mueve en torno a la comunicación política en nuestro país. Por lo tanto, el propósito es hacer red con personas dedicadas profesionalmente a disciplinas que vayan desde la publicidad y las relaciones públicas, al periodismo, la comunicación audiovisual, el activismo, la ciencia política ... y todo con un nexo común claro: estar componiendo, haberlo hecho o analizar la política en su globalidad, más allá de la parte más visible y explícita de la cosa pública.

La SCCiEP es una sociedad filial del Colegio de Publicitarios y Relaciones Públicas de Catalunya y, como tal, tiene autonomía y capacidad de organización de actividades propias según el interés de los miembros que se adscriben: congresos, seminarios, coloquios, presentaciones de libros, convenios con otras asociaciones similares de ámbito territorial superior ...

La SCCiEP nace con vocación de ser un punto de encuentro para los profesionales vinculados a la comunicación electoral y política en instituciones públicas, partidos políticos, entidades privadas con procesos electorales, universidades, agencias de publicidad, relaciones públicas, consultoras políticas, periodismo especializado, investigación de mercados, y otros.

Mañana, 20 de octubre, se presenta SCCiEP, a las 19 h en el Palau Robert de Barcelona, y se presenta ya con un acto importante, como es la mesa redonda titulada 'Quién crea el discurso político en Catalunya'?. En el acto participarán los speechwriters, los creadores de discurso, de los principales líderes catalanes: Mas, Montilla, Puigcercós, Sánchez Camacho y Saura. Serán Jordi Baiget (CiU), Jaume Collboni (PSC), Josep Vall (ERC), Eladio Jareño (PP) y Josep Vendrell (ICV).

Aquí podéis encontrar la invitación. Podéis encontrar más información en los blogs de Toni Aira, Guillem López Bonafont , Sergi Sabaté, Vicent Martínez o Pau Canaleta. También podéis encontrar la SCCiEP en Twitter y Facebook.

Por allí me pasaré mañana.

"Decidimos jugárnosla a la americana. " Jerôme Revon, realizador del telediario, habla de como fue la entrevista en exclusiva la semana pasada al presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, que se encontraba en Estados Unidos. Esa misma semana, los equipos de comunicación del Presidente rodaron los bastidores, el making off, la intervención de Nicolas Sarkozy desde los Estados Unidos, y luego lo difundieron todo en la web oficial del Elíseo. Tan solo un día después de colgarlo en DailyMotion (el Youtube francés), el vídeo ya había sido visionado más de 8.600 veces. Es sólo un principio, tal como indican en Le Journal de Dimanche, que se hacen eco de su estrategia web.

A principios del año pasado, Sarkozy fue cogido llamando "pobre gilipollas" a un agricultor francés. Ese vídeo, visto 1,2 millones de veces al colgarse en Le parisien, DailyMotion y Youtube, se difundió rápidamente por la red, llegando a los medios de comunicación de todo el mundo. El gabinete Sarkozy entendió que ya que van a hablar del presidente en la red, lo mejor es que sean ellos los que creen la mayor parte de contenidos, para salvaguardar la imagen de Sarkozy en Internet. Frente al éxito de los vídeos críticos con la comunicación oficial de los políticos, el Elíseo decidió ocupar el terreno "enviando" sus propias películas. Actualmente, los motores de búsqueda ya dan valor a estas producciones del gobierno francés. "Es un círculo virtuoso", explica el responsable de la comunicación del Elíseo, Franck Louvrier, "cuanto más se mira, más visibilidad tiene en la red".

Por el momento, aun están experimentando. Hace algunos meses, el director web del Elíseo, Nicolas Princen, de 35 años de edad, ya empezó a llevar la página Facebook del Presidente (con más de 100.000 amigos, y en la que, por ejemplo, el presidente relató a sus seguidores lo último que había leído o la última película que había visto.). En la actualidad, el equipo de comunicación trabaja en la creación de un nuevo sitio Web, muy interactivo, que debería ser efectivo de aquí a finales del año. Nicolas Sarkozy podría inaugurarlo para felicitar a los franceses el año nuevo. Por el momento, la pasada semana se inauguró la web de Carla Bruni Sakozy.

Los spins doctors del Presidente Sarkozy preparan ahora su llegada a Twitter. Debería inaugurar la cuenta del Elíseo durante la cumbre del clima de Copenhague en diciembre, relatando sus impresiones en el curso de las negociaciones y los diferentes encuentros. El jefe de comunicación del Elíseo, Franck Louvrier, explicó que ‘la comunicación por internet es un elemento más de la estrategia presidencial’ pero reconoció que cada vez está ganando más terreno".

Además, su estrategia presencial es básica para crear contenidos que luego se suban a la web o se conviertan en vídeos. Sarkozy, desde 2007, viaja constantemente por el país (272 viajes por províncias). Siempre evita las manifestaciones y los problemas, para que éstos no sean visualizados ni por televisión ni en la web. Para ello avisa con poca antelación o toma medidas alternativas (en las Antillas iba de lado a lado en helicóptero, para evitar cualquier imagen de confrontación con los opositores).

Los ministros son invitados a seguir el ejemplo presidencial. La inmensa mayoría desarrollan la estrategia Web. Desde principios del año, una quincena de ministerios contrató a un especialista. Lo mismo para la creación de vídeos. Los ministros son incitados a dar pruebas de iniciativas en materia de comunicación.

Para Nixon, tal como escribió en sus memorias, los presidentes postmodernos “deben ser maestros en el arte de manipular los medios de comunicación, no solo para ganar las elecciones sino para llevar a cabo su política y apoyar las causas en las que creen. Al mismo tiempo, a toda costa, hay que evitar que se les acuse de manipularlos”. Para una imagen postmoderna, la imagen debe primar sobre el sentido.

En el período Nixon, como indica Christian Salmon, la multiplicación de los medios de comunicación, el crecimiento del número de periodistas acreditados y la internacionalización de la cobertura mediática erosionaron la relación íntima entre el poder y la prensa. La televisión abrió un acceso directo al público gracias a los avances tecnológicos (satélites de comunicaciones), aumentando el acceso a la información inmediata para todo el país. Al mismo tiempo, la presidencia Nixon veía como las injerencias de la prensa organizaban pequeños “incendios” diarios que minaban la buena prensa del presidente.

Es por ello que Richard Nixon creó la White House Office of Communications, que ha pervivido hasta la actualidad, y se rodeó de una nube de asesores de comunicación (entre ellos William Safire y David Gergen), para intentar esquivar un poco a la prensa de Washington y, con sus mensajes a través de la televisión, intentar llegar directamente a los ciudadanos estadounidenses. Su objetivo es controlar la agenda, y evitar que la controle la prensa. Con el Watergate se demuestra quien ganó la batalla, y como nació el cuarto poder.

En presidencias posteriores, el poder de la prensa se fue incrementando, y no fue hasta Reagan que, con sus mensajes televisivos y el marketing político de masas llegaba a toda la población estadounidense. Cada día se elaboraba la “line of the day”, el mensaje o historia diaria que había que llevar a través de mensajes desde la Casa Blanca hasta el público, a través de la prensa y de la televisión. Se preparaban las frases y los escenarios, las imágenes y las apariciones televisivas, que Reagan, como buen actor, interpretaba a la perfección. En posteriores elecciones, el poder de la prensa fue variable, incrementándose o diluyéndose en sucesivos años, e incrementando su politización.

En cualquier parte del mundo, la prensa es el paso intermedio entre los políticos y la ciudadanía, por sus opiniones o por sus filtros. Los mensajes directos político-población son posibles a través de la televisión o la radio, pero no es posible hacerlo todos los días. La relación personal con los votantes tampoco es demasiado plausible, a pesar de salir a la calle y saludar e interactuar. El mensaje no llega directamente.

Con la llegada de Internet, las cosas pueden cambiar, por primera vez existe una manera de ponerse en contacto directo y rápido con la ciudadanía. Obama lo entendió, con constantes envíos de mails y de mensajes a los móviles a todos aquellos que lo deseaban. Es la comunicación directa, sin intermediarios.

Parece poca cosa, pero es una revolución. Puede existir, en cierto modo, el antiguo ágora griego. No necesitamos a los medios para informarnos (o que los políticos nos informen) de sus actividades. Siempre necesitaremos sus opiniones y sus análisis, pero por primera vez podemos recibir mensajes directos de la clase política. Aparece según algunos teóricos, el quinto poder, como dijo Ignacio Ramonet: "la red como superación de los medios de comunicación tradicionales, y las posibilidades de organización social en red, serían el quinto poder -en especial la Blogosfera-, que en este caso escaparía a su ejercicio por parte del Estado y de los medios de comunicación masivos privados tradicionales y sería ejercido por la sociedad por sí misma".

Eso sí, siempre que los políticos quieran hacerlo. Hay muchos que no entienden que la ciudadanía, en estos tiempos y en este contexto, nos hemos acostumbrado a participar, dialogar, compartir e idear conocimiento, a relacionarnos por la red a través de múltiples herramientas. En un contexto así, los políticos deben participar de la conversación o quedarán fuera, alejados de la ciudadanía y de la opinión pública.

Como indicaba Enrique Dans, hay dos miedos (o miedo a críticas) principales que explican que muchos políticos no conversen y no se impliquen en acercarse a la gente: “El político está demasiado ocupado para dedicarse a estas cosas" y "Lo que tiene que hacer es gobernar y dejarse de estas cosas". La pregunta sería, ¿de verdad es falta de tiempo o falta de prioridades? ¿Votaré a un político que me dice que entre sus prioridades no está el comunicarse directamente con sus electores? ¿De verdad supone una mala asignación de prioridades que un político dedique tiempo a escribir (posts o frases cortas en Twitter o Facebook) para que los ciudadanos lo lean?

Los carteles como arma propagandística y de construcción de la imagen de líderes de relevancia mundial como Barack Obama, Che Guevara o Adolf Hitler son objeto de una exposición en Lisboa, titulada "Cara a Cara: Retratos políticos". La exposición , itinerante, pudo verse en Zurich a principios de este año, cuyo museo de diseño organiza la exposición.

Los cerca de 250 carteles originales que forman la muestra destapan algunas de las estrategias más utilizadas por los políticos contemporáneos en la construcción de su discurso.

El "amigo del pueblo", el "visionario" o el hombre "vulgar" son algunos de los perfiles que, según explicaron los organizadores, emplean los propagandistas y diseñadores en la construcción de la imagen pública de los políticos. "Los políticos son elegidos no por lo que son, sino por lo que se piensa que son", aclararon los organizadores, que destacaron la importancia de una imagen que, al igual que una marca, "condense información, esté asociada a un mensaje y perdure en las mentes de los ciudadanos".

Las mismas fuentes recordaron que en un año como 2009, en el que se han celebrado elecciones al Parlamento Europeo además de otros comicios nacionales, los partidos dedican una buena parte de su presupuesto a la construcción de la "marca política".

"Cara a cara" comienza con la serie de instantáneas "Líneas de poder: cómo un cargo puede transformar a un ser humano", de la fotógrafa Herlinde Koelbl, donde analiza el lenguaje corporal de la canciller alemana, Angela Merkel, desde comienzos de los años noventa hasta la actualidad.

Además de las imágenes de "la mujer más poderosa del mundo", la exposición incluye retratos que encajarían en el perfil de "visionarios": Che Guevara, John Fitzgerald Kennedy, Barack Obama o Francois Mitterrand; y de "amigos del pueblo": Nelson Mandela, Eva Perón, Bill Clinton, Adolf Hitler o Nicolás Sarkozy, entre otros.

En una exhibición dedicada al márketing político, no podía faltar el cartel "Hope" (Esperanza) en tonos rojo, beige y azul diseñado por Shepard Fairey. "La iluminación en la parte superior de la imagen y la mirada hacia el horizonte representa a Obama casi como un iluminado con la capacidad de enfrentarse a los desafíos que se aproximan", explican los organizadores.

La muestra presta especial atención a la obra iconográfica producida en torno a cuatro figuras políticas de relevancia mundial: Lenin, Ernesto Guevara, Arnold Schwarzenegger y Yulia Timoshenko.

"Cara a cara" destaca la capacidad de la primera ministra ucraniana y del gobernador de California para reinventarse a sí mismos: la primera porque "no tiene rival en cuanto a autopromoción estética" y el segundo porque logró liquidar a "Terminator" para iniciar una carrera política.

La exposición dedica una sección a los carteles que jóvenes estudiantes parisinos crearon para los trabajadores en huelga durante el convulso mayo del 68 y tampoco se olvida de los creadores que cuestionan la imagen política de forma irónica a través de caricaturas y montajes fotográficos.

En el apartado "Desmontaje" aparecen Margaret Thatcher y Adolf Hitler, aunque el ex presidente estadounidense George W. Bush acapara un mayor número de montajes que critican algunas de sus políticas, como la guerra contra Irak.

Aunque Internet y las nuevas tecnologías constituyen una innovadora herramienta para captar votos en los períodos electorales, los organizadores consideran que aún perduran los clásicos carteles que muestran al político sin retoques fotográficos con un mensaje claro: "soy uno de vosotros, conozco vuestras preocupaciones y apoyaré vuestras causas", apuntan.

Los carteles de "Cara a cara", que permanecerá en el museo de moda de Lisboa hasta finales de septiembre, proceden de la colección del museo de Zúrich, que además pidió a todos los países con los que Suiza mantiene una relación diplomática un retrato de su jefe de Estado y, los que respondieron a la petición, están incluidos en la muestra lisboeta. En Internet, podéis ver otra exposición virtual interesante en "Nations of the World".

Vía The Communications Lab y Enlace Digital.


He visto en el País una imagen de Obama que la Casa Blanca ha colgado en su canal de Flickr. La foto parece emular a una instantánea que tuvo mucho éxito en su época del mítico John F. Kennedy.
Se trata de una instantánea tomada hace 45 años en el Despacho Oval y que ayudó a forjar la idea de joven líder que se ocupaba de los problemas del país mientras cuidaba de su familia. Aquélla era en blanco y negro y ésta en color, la primera estaba protagonizada por un niño y la segunda, por una niña, los dos escondidos y los dos, espiando a su padre.


La foto original es de octubre de 1963. La foto de Obama, distribuida por la oficina de prensa de la Casa Blanca y realizada por el fotógrafo oficial, Peter Souza, fue tomada del pasado 5 de agosto "al final de una jornada de trabajo", según fuentes oficiales.

El niño que aparece de frente en la fotografía antigua es el malogrado John John Kennedy, cuando tenía dos años. Está jugando bajo el escritorio del Despacho Oval mientras su padre lee unos informes. En la de ahora, es la hija pequeña del actual presidente, Sasha, de 8 años, la que se esconde tirada en el suelo, detrás de un sillón en la mítica oficina mientras su padre trabaja. No se le ve la cara. La escena, tanto en 1963 como en 2009, humaniza aún más la figura del hombre más poderoso del mundo, al mismo tiempo que parece querer subrayar el paralelismo entre los Kennedy y los Obama.

La actitud seria y concentrada de ambos dirigentes es muy similar -el gesto es idéntico, ambos sostienen un papel-, salvo por un detalle, quizá un signo de los tiempos: Obama no lleva chaqueta. Otro signo de los tiempos: para darla a conocer, se ha usado el sitio oficial que la Casa Blanca tiene en Flickr.

En 2004 Barack Obama se dio a conocer por su retórica pidiendo el voto para John Kerry en la convención Demócrata. En aquel discurso, ya se hablaba de promover la reconciliación y apostar por el cambio. Medios como el New York Times y el Washington Post hablaban ya de un “Kennedy negro”.

Fue en la precampaña, en las primarias demócratas, cuando esta asociación Obama-Kennedy alcanzó su máximo esplendor. Durante un mitin en Washington previo al “supermartes”, el patriarca del clan, Edward ‘Ted’ Kennedy, hermano de JFK, aseguró que con Obama sentía “el cambio en el aire”. Ted Kennedy comparó “la integridad, el coraje y la visión de futuro de Obama” con la de su hermano. “Es la hora de una nueva generación de líderes políticos, con Obama pasaremos la página de la vieja política”.
Porque hay muchas similitudes entre la llegada al poder de JFK en 1960 y la actualidad. Lo que en su día fue Vietnam, hoy lo es Irak para la sociedad norteamericana y ambas administraciones republicanas salientes dejaban el país en un periodo de dificultad económica.

Sobre esta similitud de circunstancias, el patriarca del clan Kennedy aseguró: “hoy hay las mismas ganas de cambio en esta generación de políticos, y veo a un líder con la energía y el poder necesario. Ese líder es Barack Obama”.

Pero sin duda, lo que lanzó este debate sobre la relación Obama-Kennedy fue la intervención de Carolinne Kennedy, hija de JFK, en las Primarias demócratas. En Washington aseguró que por todo el país “los ciudadanos me cuentan que Barack Obama les hace sentir la misma esperanza que les daba mi padre”.

El misticismo que tiene JFK quiere ser aprovechado por el equipo de comunicación de Obama, y esta imagen es una prueba de ello. Hay alguna similitud (sobretodo la edad y la retórica del cambio), pero si no la hubiera, ya se encargarán, los medios y los asesores, en buscarla, como han hecho casi todos los presidentes norteamericanos desde 1963, al igual que la buscan con Lincoln y con otros referentes de la historia política de Estados Unidos.

¿Por qué unas ideas de negocio suenan a ruina y otras a dinero en metálico? ¿Por qué hay personas que convencen más rápidamente que otras? ¿Cómo logran seducirnos los discursos políticos? ¿Por qué hay campañas publicitarias que recordamos de memoria y otras las olvidamos en el acto? ¿Cómo consiguen hacernos vibrar algunas presentaciones? La respuesta está en la forma en la que el mensaje está contado. Los relatos logran que transformemos simples datos en emociones y sensaciones genuinamente personales. Mediante la narración, y no la argumentación, conseguiremos seducir a nuestra audiencia y hacer que invierta su tiempo en nosotros. Eso es el Storytelling.

Ayer tuvo lugar en el blog de MAS Consulting un chat en vivo sobre Storytelling y comunicación política con Antonio Núñez, el autor del libro "Será mejor que lo cuentes".
¿Estamos preparados en España para el Storytelling? Obama, la niña de Rajoy y el retorno de Aznar, e incluso Risto Mejide, han estado presentes en esta entrevista.

Estuve siguiendo el chat y fue muy interesante (además me lo han enviado), así que lo publico aquí. Espero que os guste.



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