En 1501, en la Roma papal, la libertad de expresión estaba prohibida. En la actual plaza Pasquino, los ciudadanos romanos escribían comentarios satíricos de sus gobernantes que pegaban de noche en una estatua (llamada Pasquino) y que eran leídos con voracidad por los ciudadanos de Roma hasta que las fuerzas del orden conseguían quitarlos. La sátira política es una composición que tiene como fin censurar acremente o poner en ridículo a los políticos, estén o no en el gobierno.
En la historia ha habido numerosos casos de sátira política, desde Quevedo en el siglo XVII, pasando por Voltaire en Francia, con sus panfletos e historias contadas con pseudónimo, que sacudieron los cimientos de la opinión pública de entonces.
Al igual que ocurrió con Pasquino, los panfletos y las publicaciones satíricas empezaron a aparecer y a convertirse en verdaderos creadores de opinión, basándose en el humor y en la crítica cruel o desmesurada.
Una vez extendida la radio y la televisión, los partidos políticos se apropiaron de esos métodos de humor satírico para desprestigiar al oponente político. El primer caso relevante y que ha pasado a la historia (como publicidad negativa) es el anuncio de Lyndon Johnson para las presidenciales norteamericanas de 1964 (para verlo, aquí). En el anuncio aparece una niña contando los pétalos de una flor y, a su vez, la cuenta atrás de un ataque nuclear, recordando las palabras de Barry Goldwater (el candidato republicano) que dijo que no dudaría en usar armas nucleares. El anuncio creó gran expectación y es recordado aun por la sociedad norteamericana y por la politología como el primer caso de "Irreverencia" hacia el oponente, saltando de la sátira que se podía hacer hasta entonces hacia un estadio superior. También fue copiado en la campaña electoral de 1984 (en este caso, por Walter Mondale contra Ronald Regan).
Durante años, con más o menos humor, la sátira política usada por los mismos partidos políticos contra sus oponentes, así como la sátira política usada por humoristas o programas de televisión (Jay Leno, David Letterman...) se fue extendiendo y perfeccionando.
Al aparecer Internet, la sátira política aun alcanzó un mayor nivel, al surgir múltiples páginas criticando a los políticos. Páginas de alcance mundial y de fácil acceso para cualquier navegante, añadiéndole las nuevas capacidades de los programas informáticos para usar vídeo, retoques fotográficos o power points que pueden llegar a miles o millones de personas a través del correo electrónico.
En España ha habido y hay múltiples ejemplos de páginas de sátira política (la cual ralla a menudo la e-irreverencia (o irreverence online, que teoriza Resnick). Un buen ejemplo es buscar en google las palabras Aznar, Zapatero o Rajoy, que nos muestran una gran cantidad de esas webs: www.aznar.net (una de las primeras en España), www.losgenoveses.com, www.elzapatazo.com, www.gruporisa.com... Entre ellas se pueden encontrar verdaderas páginas de e-sátira, aunque en muchísimos casos tan solo se trata de panfletos con noticias y sin ninguna clase de intento en buscar una crítica en el humor (que es lo que debería ser la sátira) sino burda irreverencia. Otras páginas curiosas son el “promesódromo” de Artur Mas, los fotomontajes de Mundo Cruel o los capítulos en comic de superZP. Páginas de humor, una pura e-sátira con algun punto de mala leche o irreverencia.
En la historia ha habido numerosos casos de sátira política, desde Quevedo en el siglo XVII, pasando por Voltaire en Francia, con sus panfletos e historias contadas con pseudónimo, que sacudieron los cimientos de la opinión pública de entonces.
Al igual que ocurrió con Pasquino, los panfletos y las publicaciones satíricas empezaron a aparecer y a convertirse en verdaderos creadores de opinión, basándose en el humor y en la crítica cruel o desmesurada.
Una vez extendida la radio y la televisión, los partidos políticos se apropiaron de esos métodos de humor satírico para desprestigiar al oponente político. El primer caso relevante y que ha pasado a la historia (como publicidad negativa) es el anuncio de Lyndon Johnson para las presidenciales norteamericanas de 1964 (para verlo, aquí). En el anuncio aparece una niña contando los pétalos de una flor y, a su vez, la cuenta atrás de un ataque nuclear, recordando las palabras de Barry Goldwater (el candidato republicano) que dijo que no dudaría en usar armas nucleares. El anuncio creó gran expectación y es recordado aun por la sociedad norteamericana y por la politología como el primer caso de "Irreverencia" hacia el oponente, saltando de la sátira que se podía hacer hasta entonces hacia un estadio superior. También fue copiado en la campaña electoral de 1984 (en este caso, por Walter Mondale contra Ronald Regan).
Durante años, con más o menos humor, la sátira política usada por los mismos partidos políticos contra sus oponentes, así como la sátira política usada por humoristas o programas de televisión (Jay Leno, David Letterman...) se fue extendiendo y perfeccionando.
Al aparecer Internet, la sátira política aun alcanzó un mayor nivel, al surgir múltiples páginas criticando a los políticos. Páginas de alcance mundial y de fácil acceso para cualquier navegante, añadiéndole las nuevas capacidades de los programas informáticos para usar vídeo, retoques fotográficos o power points que pueden llegar a miles o millones de personas a través del correo electrónico.
En España ha habido y hay múltiples ejemplos de páginas de sátira política (la cual ralla a menudo la e-irreverencia (o irreverence online, que teoriza Resnick). Un buen ejemplo es buscar en google las palabras Aznar, Zapatero o Rajoy, que nos muestran una gran cantidad de esas webs: www.aznar.net (una de las primeras en España), www.losgenoveses.com, www.elzapatazo.com, www.gruporisa.com... Entre ellas se pueden encontrar verdaderas páginas de e-sátira, aunque en muchísimos casos tan solo se trata de panfletos con noticias y sin ninguna clase de intento en buscar una crítica en el humor (que es lo que debería ser la sátira) sino burda irreverencia. Otras páginas curiosas son el “promesódromo” de Artur Mas, los fotomontajes de Mundo Cruel o los capítulos en comic de superZP. Páginas de humor, una pura e-sátira con algun punto de mala leche o irreverencia.
Otras páginas destacadas de e-sátira o e-irreverencia son 101 usos para John Howard (Australia); Subservient Blair (Reino Unido), donde se puede ordenar a Blair que haga cosas. Escribid “sit”, por ejemplo; Dead Brain (Reino Unido), Bush is antichrist (Estados Unidos), Scary John Kerry (Estados Unidos) o las webs francesas que citaba en este post.
La sátira política ha existido siempre entre los ciudadanos, pero no estaba bien vista que lo hicieran los partidos políticos, sobretodo en casos de irreverencia. En los últimos años esa tendencia ha cambiado. Los partidos usan cada vez más la e-sátira, con contenidos de humor que hablan del oponente. Un buen ejemplo lo tenemos en el Reino Unido con la excelente campaña: “Dave, the Chameleon”, satirizando a David Cameron (candidato conservador) desde la web laborista, o en Australia con los observatorios de los oponentes (Labour Watch en el partido liberal y Waste Watch en el partido laborista).
La sátira política ha existido siempre entre los ciudadanos, pero no estaba bien vista que lo hicieran los partidos políticos, sobretodo en casos de irreverencia. En los últimos años esa tendencia ha cambiado. Los partidos usan cada vez más la e-sátira, con contenidos de humor que hablan del oponente. Un buen ejemplo lo tenemos en el Reino Unido con la excelente campaña: “Dave, the Chameleon”, satirizando a David Cameron (candidato conservador) desde la web laborista, o en Australia con los observatorios de los oponentes (Labour Watch en el partido liberal y Waste Watch en el partido laborista).
La sátira política hacia el oponente puede (y debe) usarse por los partidos, siempre y cuando se haga con sentido del humor, con finura, sin reírse cruelmente ni insultar, cosa que sí se hace desde las páginas web de los ciudadanos corrientes. Esa es la principal diferencia entre la e-sátira y la e-irreverencia.
Actualizado 26/09/06
Etiquetas: e-sátira, historia de Internet, teoria
1 Comment:
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- e-Xaps said...
26/9/06 10:03Si, es el primer caso de irreverencia. Lo siento, blogger se me colgó (de nuevo) y no he podido actualizarlo hasta hoy. Creo que hay una dicotomia clara entre e-satira y e-irreverencia. e-Sátira sería Dave the Chameleon, y e-Irreverencia sería lo que se hace en aznar.net, por ejemplo.
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